Un amigo es más que una persona. Algo que no es físico, algo que siempre llevas. Es eso que recoges por el camino y guardas en tu cajita de cristal, cuidadosamente acomodado en su interior de terciopelo. Todo eso en lo que crees, en lo que confías, en lo que sientes.
Eso que más allá del mundo encuentras. Eso que te abraza cuando piensas que no puedes más. Algo que lamentas no ver. Porque el amigo no se ve, no se toca, no se huele. Simplemente lo sientes. Y, aunque se encuentre sentado a tu lado, tú nunca lo ves como la materia física que es. Su esencia oculta entre los pliegues del terciopelo de tu cajita de cristal.
A veces lo miras a los ojos. A veces sientes su presencia.
Sin embargo, el amigo no es la persona que ves. Es la persona que sientes.
Sin embargo, el amigo no es la persona que ves. Es la persona que sientes.
Es aquello por lo que darías todo.
Menos tu cajita de cristal…
Gracias a esa persona, que esta siempre a mi lado. Que hace que sea feliz, que momentos tristes se conviertan en momentos inolvidables. Porque nadie es tan especial, tan única como tu. Que haces unico todo lo que dices, todo lo que haces, y me haces única a mi. Soy la única que tiene a su lado una persona como tu. Afortunada de tenerte. Y orgullosa de ser tu amiga :)

No hay comentarios:
Publicar un comentario