lunes, 28 de abril de 2014

Empecemos...

Siempre he sido una persona nerviosa, a veces demasiado. Y últimamente esos nervios me están jugando un mala pasada. Es hora de que empiece, por fin, a controlarlos.
He leído muchos remedios para deshacerme poco a poco de ellos, así que es hora de ir probándolos.
Uno de esos "remedios" es analizar y procesar mis sentimientos y pensamientos, y escribirlos.
Mis nervios viven conmigo, salen en todo momento. Cuando salgo a la calle me siento insegura, a veces no soy capaz de caminar de una manera normal. Mis nervios me hacen no querer encontrarme con nadie conocido, y menos con cierta persona. Que porque? Por que cuando me encuentro en es situación mi cuerpo reacciona y aparecen los nervios de una manera exagerada, haciendo que me cueste andar,hablar y respirar.
Donde he descubierto que debo controlar mis nervios ha sido en las prácticas del coche. He descubierto que a la mínima me enfado conmigo misma y que no tengo confianza en mi. Y mira que me lo dice Sergio: "Tu problema son los nervios. No confías en que lo puedes y sabes hacer. No seas tan negativa y tomate esto como algo positivo."

Pero claro, ojala fuera tan fácil hacerlo cuando después de mas de un mes, un lunes no sabes donde tienes que ir, que todo te sale mal. Y se que tengo que pensar que un mal día lo tiene cualquiera y que mañana me saldrá mejor, porque yo se hacerlo. Pero es tan difícil que mi cabeza cambie el chip...

Otros de mis momentos de nervios es pensar que puedo quedar en evidencia delante de x personas. E intento decirme a mi misma que soy como soy, que actúo como se actuar y que no tengo que darle vueltas y vueltas. Pero eso mi cabeza tampoco lo asimila.

Yo vivo con los nervios. Soy de familia nerviosa de por si. Pero si quiero vivir una vida como la que espero vivir, tengo que controlar mis nervios y saber ser menos negativa y confiar en mi misma.

Y me cuesta admitirlo, pero a veces esos nervios van acompañados de miedo. Miedo a fallar, miedo a no conseguir lo que quiero... Y me toca afrontar no solo los nervios, sino también el dichoso miedo que no me deja vivir.



"Para dar una vez en el clavo hay que dar cien en la herradura."


No hay comentarios:

Publicar un comentario