"Dicen que llorar es de débiles, pero prefiero ser débil y poder desahogar la profunda tristeza que hay en mi corazón, la impotencia de saber que no puedes confiar en nadie, ni siquiera en tus propios instintos, porque te vi y confié en tu sinceridad, creí que eras diferente a los demás.
No importando que ya antes me hacían defraudado y había tomado la decisión de no volver a confiar en nadie.
Pero la vida es así y si cien veces me caigo cien veces me levanto."
No hay comentarios:
Publicar un comentario